jueves, junio 02, 2005

Me voy a enamorar

Era, como siempre, el amor de mi vida. De primera instancia robó toda mi atención y se portó tan indiferente que, a cada indiferencia, se ganaba mis vísceras, incluido el corazón.

Pero, ¿por qué me veía tan de reojo? Quién mejor que él para satisfacer mi necesidad de una historia feliz para ese dia, y eso de que me veía de reojo era porque, quizá, la imaginación me hacía pensar en ello, y me hacía imaginar la vida restante a su lado, pensar si sería chido presentarnos e iniciar el tan mágico cuento del príncipe y el princeso.

Yo pensé que, finalmente, había resultado la posión que me preparó Israel. Claramente me lo dijo: "yo te hago el amarre por quinientos, pero si no te pela, es que no era para tí". ¿Cómo habría de resistir tan tentadora oferta?

No hay comentarios.: